sábado, 8 de septiembre de 2007

CUANDO EL HOMBRE DESAFÍA A LA EVOLUCIÓN

Los movimientos campesinos de todo el mundo enfrentan hoy un enorme problema. Aunque suene paradójico, presenciamos una superproducción de alimentos y una carrera contra los precios que va ahogando a los campesinos y haciéndolos dependientes de las “ofertas tecnológicas” que les prometen reducir costos. Y esto los hace altamente susceptibles y dependientes de cultivos y de semillas que prometen esa panacea, incluso si el efecto a largo plazo es perjudicial para su suelo, para ellos mismos, sus familias y el medio ambiente. Nuestro país es el paradigma de esta trampa pero nos siguen en este camino al precipicio Brasil, Bolivia, Paraguay y, ahora, Ecuador.

Alrededor de cinco corporaciones agroquímicas controlan el 85% de los alimentos; más aún, están controlando toda la cadena de alimentos, desde las semillas a la mesa.
Para ello las corporaciones insertan genes de otras especies en el código genético de semillas, vegetales y animales para crear especies con características o rasgos que son más redituables para sus agro-negocios. Hablamos de productores en masa de alimentos que se destinan al ganado para producir carne a partir de animales criados en confinamiento (verdaderos súper caldos de cultivos de enfermedades nuevas y conocidas pero más resistentes).

¿Alguien se ha detenido a pensar en el peligro de esta alquimia genética? El hombre ha alcanzado científicamente un umbral que nunca antes habíamos cruzado. No confundamos las cosas: cuando se habla de ingeniería genética no nos referimos a las cruzas o selecciones de especies de antaño. Hoy los genes de la polilla están siendo fusionados con los de la papa, los de la trucha ártica fusionados con frutillas, los del lenguado fusionados con tomates y los de las luciérnagas fusionados con maíz. Y aunque parezca un chiste es la pura verdad.

Monsanto desarrolló los porotos de soja “Roundup Ready” para poder vender sus herbicidas. No para darle de comer a los hambrientos, eso a nadie importa en este juego. Pero milenios de evolución no son fáciles de domesticar y en todo el mundo, las hierbas comenzaron a desarrollar resistencia al herbicida RoundUp. A través de este mecanismo, han patentado las semillas y las venden a precios astronómicos. Haciendo alarde de su supuesto derecho de propiedad intelectual, las corporaciones como Monsanto no les permite a los agricultores guardar las semillas o desarrollarlas como han hecho durante centenares de años.

Están patentando la vida, sin exageraciones: los Derechos de Propiedad Intelectual permiten que las corporaciones patenten organismos vivientes, dándoles la propiedad de las plantas y todas sus generaciones futuras. Es decir, los agricultores compran las semillas pero, en realidad, no les pertenecen sino que adquieren una licencia para usarlas por un año. El próximo año, gracias al desarrollo de las tecnología “Terminator” tendrán que comprarlas nuevamente. Además, con la estrategia de “el primero te lo regalo y el segundo te lo vendo” han penetrado la mayoría de los mercados latinoamericanos y ahora van por China, la India y el Oriente Europeo. Como parte de sus estrategias expansionistas violan todas las reglas que pueden y, fundamentalmente, corrompen nuestras instituciones políticas y científicas.

Hoy, el hambre no es un problema tecnológico, los campesinos tienen los saberes para producir alimentos sanos. Lamentablemente, tanto los alimentos que hoy se producen como las tierras se concentran cada vez más y el hambre y la malnutrición reinan en una fracción cada vez mayor de la población mundial. Los alimentos transgénicos y los biocombustibles van a perpetuar esta tendencia empeorando las cosas.

La vida ha evolucionado durante más de tres mil millones de años. Hay una sabiduría en la organización de los sistemas vivientes naturales, ecosistemas y organismos vivientes a los cuales debemos prestarle seria atención. Un puñado de compañías agroquímicas está modificando la estructura genética de nuestros alimentos pero nos lo ocultan. Las corporaciones se refugian en los intrincados detalles y complicaciones propios de una disciplina como es la ingeniería genética. Sin embargo, lo cierto es que los alimentos que producen están contaminados químicamente o modificados genéticamente. En esto no hay atajos: cuando estas tecnologías fallen, fallarán a escala global y el Mundo va enfrentarse a hambrunas de proporciones...
M.S.
Programa del 26 de abril de 2007

EL LADO OSCURO DEL PLANETA BARRICK

La minera Barrick Gold realizó este 2 de mayo en Canadá su reunión anual de accionistas para repartir las millonarias ganancias que obtiene en Latinoamérica y otros países del mundo, a costa de saquear nuestros recursos naturales, contaminar el medio ambiente y profundizar la pobreza en las comunidades donde se instala. En una actividad de denuncia y resistencia contra la minería a cielo abierto y las empresas que se enriquecen con ella, atentando contra la vida y los derechos humanos, distintas organizaciones se manifestaron alrededor del mundo bajo la consigna: ¡Barrick miente!

A través de una declaración pública mundial diversas organizaciones de distintas partes del globo, como Chile, Argentina, Perú, Australia, Canadá, las Filipinas, Tanzania y Europa adhirieron a esta Jornada Mundial de Lucha buscando llamar la atención pública internacional sobre las nefastas consecuencias que las actividades de Barrick Gold están generando.

Cada grupo local decidió la forma más apropiada de manifestarse de acuerdo a los recursos disponibles: hubo cortes de camino y escraches en las oficinas de la empresa o en la embajada de Canadá, actividades culturales y actos públicos. La movilización central se realizó ayer en las afueras de la Universidad de Toronto, donde las máximas autoridades de la Barrick Gold dieron a conocer los nuevos planes de la transnacional que comanda el traficante de armas Adnan Khashoggi, el traficante de drogas Peter Munk y George Bush. Sin palabras.

Como parte de las acciones, el 1° de mayo, la periodista canadiense Naomi Klein presentó dos documentales sobre el proyecto Pascua–Lama y CorpWatch publicó un revelador informe titulado “Los Secretos Sucios de Barrick”. De este informe, hemos extractado algunas conclusiones significativas:
- “La industria minera consume el 10% de la energía mundial pero genera menos del 0,5% de los empleos mundiales”
- “En promedio, lleva 79 toneladas de desperdicios extraer una onza de oro (30 gramos)”
- “La minería metalífera produce el 96 por ciento de las emanaciones mundiales de arsénico” “El cianuro ha tenido efectos catastróficos en los sistemas hídricos de todo el mundo con más de 30 derrames en los últimos cinco años”
- “El agotamiento del agua es una de las principales consecuencias negativas de la minería aurífera” “La gran cantidad de agua que se requiere para llevar adelante una explotación minera agrava el impacto de la misma en las comunidades locales, muchas de las cuales ya están experimentando sequías”.

Las historias de este informe reflejan el lado sucio de la minería del oro: Agotamiento masivo de agua, luchas indígenas, represión de los gobiernos, desechos, contaminación y pobreza. Estas situaciones revelan otra historia además de la de la devastación ambiental: es la historia de la resistencia comunitaria, las organizaciones de base y la valentía activista.

Un dato de color rescatado por el informe: “Cuando la legislatura de La Rioja suspendió formalmente al gobernador Maza, éste se abroqueló en su oficina en el palacio municipal, negándose a salir. Maza y su partido contrataron matones para fingir que eran simpatizantes de Maza”. En realidad “el gobierno de Maza había llevado a cabo una destrucción sistemática de toda la papelería, quemando las computadoras y archivos de Maza junto con los documentos que lo vinculaban a Barrick Gold y otras irregularidades”.

Gracias a las leyes mineras de Menem y el acuerdo federal minero suscripto, entre otros, por Néstor Kirchner, la Barrick Gold posó sus garras en Veladero y Pascua Lama (San Juan) y lo ha intentado en Famatina (La Rioja). A ambos lados de la cordillera los autoconvocados están luchando (y siendo reprimidos) para que no se destruya la Reserva de la Biosfera San Guillermo (UNESCO, 1981), que no se aniquilen sus glaciares, que no ultrajen sus lugares sagrados, que no contaminen su suelo y las napas freáticas con los drenajes ácidos propios de este tipo de emprendimientos. Mientras tanto, en Famatina, La Rioja, la Barrick está siendo expulsada gracias a la acción de las Asambleas Ciudadanas y en julio se apresta a votar un plebiscito para prohibir la minería a cielo abierto.

En el marco de los festejos por el Día de la Minería Argentina (7 de mayo), el periodista Hugo Fernández, presentará su libro "Plan estratégico de Comunicación para la industria minera en la Argentina" donde aborda las supuestas causas que generan los conflictos en el sector y la imagen negativa que poseen las compañías mineras en la sociedad y como pueden ser revertidas a través de una buena comunicación: "una buena estrategia de comunicación entre el sector y la sociedad puede hacer que la humanidad perciba el verdadero bienestar que realmente produce la minería", sostiene el autor. La lucha es más que desigual, los intereses son enormes y nuestros políticos han sido comprados hace tiempo. Pero seguimos en pie…
M.S.
Programa del 3 de mayo de 2007

AHORA ES EL MOMENTO

Expertos sobre el clima de 150 países debatieron la semana pasada en Bangkok (Tailandia) las medidas más urgentes para combatir el cambio climático. Los expertos reunidos por la ONU en el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático realizaron una conferencia de cinco días para analizar medidas que permitan reducir la emisión de los gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global.

El llamado grupo de trabajo III del IPCC elaboró un cuarto reporte de evaluación donde se actualizaron los datos de las tendencias de emisión de los gases de efecto invernadero y se propusieron políticas y métodos de mitigación de corto y mediano plazo del cambio climático fijando al año 2030 como un hito significativo.

La primera conclusión importante es que ya no hay dudas de que el cambio climático es un hecho demostrado y que estamos al borde de una catástrofe climática. El IPCC ha ido animándose a lo largo de sus diferentes conferencias a revelar las cifras crudas y ha ido rompiendo la censura impuesta por las corporaciones a través de los gobiernos de los países centrales. Pero algo es algo y si de algo sirve la conferencia es para hacer virtualmente imposible sacar el tema de la agenda global. Seguramente muchos periodistas que han escrito sobre la conferencia de Bangkok no se han detenido en leer el extenso informe llamado AR4. De ese informe hemos extractado algunos datos significativos:

Las emisiones globales de gases de efecto invernadero han venido creciendo desde los tiempos pre industriales, sin embargo el 70% de dicho incremento se produjo sólo entre 1970 y 2004 y el 24% sólo entre 1990 y 2004. En este período el sector de generación energética incrementó sus emisiones un 145%, el sector transporte un 120% y la industria un 65%.

Con las presentes políticas de mitigación del cambio climático y prácticas de “desarrollo sustentable”, las emisiones de GHG continuarán creciendo las próximas décadas (es decir que el IPCC reconoce implícitamente el fracaso del protocolo de Kyoto). En este sentido el informe plantea una perspectiva dramática pues estima que las emisiones crecerán hasta un 90% antes del 2030. Y acoto: no olvidemos que se suman China y la India al carnaval…

El acuerdo plasmado en el informe realizado por los integrantes del Grupo Intergubernamental para el Cambio Climático, sostiene que mantener el actual nivel de concentración de partículas de dióxido de carbono, que es de 445 ppm, costará cerca del 3 por ciento del producto bruto mundial, de aquí a 2030 y esto podría frenar el alza de la temperatura en dos grados centígrados. Sin embargo, en otro escenario, mantener el nivel de concentración entre 535 ppm y 590 ppm (25%), el costo sería de entre el 0,2% y el 2,5% del producto bruto mundial.

También afirmaron que la necesidad de un cambio drástico en los estilos de vida de la población mundial es clave para mitigar el impacto del recalentamiento planetario.
De manera timorata, el informe indica que los cambios en los estilos de vida y en los patrones de consumo, que enfaticen en la conservación de recursos pueden contribuir a desarrollar una economía de bajo carbono que sea tanto equitativa como sustentable.
En la sección correspondiente a los métodos de mitigación el informe lista una suerte de Armada Brancaleone. En ese cuadro de propuestas en medio de las recomendaciones de uso de energías alternativas limpias como la eólica y la solar, se han colado los biocombustibles y la energía nuclear, alineando el aprovechamiento de la catástrofe con los planes norteamericanos y de varios países centrales que hacen del apocalipsis su negocio.

Curiosamente, el informe pronostica un aumento de 3ºC para el 2030 y de 6ºC para el 2060. Decimos curiosamente porque son muchos los especialistas que han señalado el límite de 2ºC como el borde del abismo, como el momento en que se desencadenarían rápida y catastróficamente una serie de transformaciones climáticas tan dramáticas como irreversibles.

Como dijimos algo es algo porque reunión a reunión, los científicos del IPCC se siguen sincerando frente a la opinión pública internacional. Lo cierto, como dijimos hace años es que el colapso climático y ecológico está en marcha y no hay tiempo que perder. Así está la cosa, la catástrofe climática nos espera mucho más cerca que al final de este siglo…
M.S.
Programa del 10 de mayo de 2007

PAREN DE FUMIGAR

A principios del año 2006, el Grupo de Reflexión Rural inició la recopilación de datos de los pueblos afectados por el uso indiscriminado de agrotóxicos tanto prohibidos como autorizados, todos de alto riesgo tanto para la salud humana como para el medio ambiente. El objetivo de esta campaña, que titularon "Paren de Fumigar", es informar crear conciencia acerca de los riesgos de estos impactos provocados por esas pulverizaciones y fumigaciones, a la vez que difundir los casos de las víctimas que se siguen multiplicando.

El impacto de estos venenos sobre las poblaciones deviene de la desaparición masiva de predios agrícolas tales como montes, tambos o chacras que rodeaban los pueblos y que oficiaban de hecho como zonas de contención y de protección de los químicos que se usan en la agricultura. Ahora la soja llega a las primeras calles del pueblo y los impactos provocados por los fumigadores impactan directamente sobre las viviendas de los barrios periféricos.

En la iniciativa, que abarca todas las zonas rurales, trabajan también el Centro de Protección de la Naturaleza y varias agrupaciones vecinales. La campaña ya ha recibido decenas de denuncias, la mayoría proviene de las provincias de Córdoba (centro) y Santa Fe (centro-oriente), que junto con la de Buenos Aires constituyen el epicentro del cultivo de soja.

Nuestros oyentes recordarán que en febrero de este año informamos respecto de que la justicia francesa condenó a la multinacional Monsanto por "publicidad engañosa". Esta compañía, líder mundial en la producción de herbicidas, mintió cuando dijo que el RoundUp es “respetuoso” con el medio ambiente. Lo cierto es que el glifosato, es una sustancia tóxica que, según la Comisión Europea, tiene graves consecuencias medioambientales.

En nuestro país, el barrio Ituzaingó, anexo a la ciudad de Córdoba y con 5.000 habitantes, fue declarado en emergencia sanitaria en 2002, tras un estudio del Ministerio de Salud provincial que registró elevados porcentajes de leucemia, lupus, púrpura y malformaciones genéticas.

Tras una investigación efectuada por el epidemiólogo Edgardo Schneider, el gobierno de la ciudad "concluyó que hay que evacuar el barrio". Sin embargo, los pobladores y los cultivos siguen allí, mientras las avionetas pasan fumigando sobre sus doscientos enfermos de cáncer y sus niños con la sangre envenenada. Esta situación se repite en toda el área sojera aprovechándose de la ignorancia de los fumigados.

Según el Centro de Investigaciones en Biodiversidad y Ambiente, la Universidad Nacional de Rosario, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y el Hospital Italiano de Rosario hay una "muy significativa incidencia" de casos de cáncer y malformaciones en la zona sojera.
La investigación mostró, por ejemplo, que en los pueblos santafesinos de Alcorta, Bigand, Carreras, Máximo Paz y Santa Teresa hay 10 veces más casos de cáncer de hígado que en el promedio nacional, el doble de cáncer de páncreas y de pulmón y tres veces más cáncer gástrico y de testículos. Esto por mencionar solo algunas de las afecciones asociadas al uso de agroquímicos.

El glifosato no es precisamente lo que se dice “ambientalmente amigable”. El Roundup está entre los pesticidas más denunciados por ocasionar incidentes de envenenamiento en varios países. El Roundup constituye un riesgo para la salud humana ocasionando un espectro de síntomas agudos, incluyendo eczema recurrente, problemas respiratorios, hipertensión arterial y reacciones alérgicas. El Roundup tiene efectos dañinos en el orden reproductivo, por ejemplo, en la calidad y el recuento espermático. El Roundup es mutagénico dañando el ADN de órganos y tejidos. Existen antecedentes de efectos neurotóxicos ocasionados por el uso de herbicidas comerciales en base al glifosato. El RoundUp es tóxico para las células placentarias y la exposición al glifosato duplica el riesgo de aborto espontáneo.

La lista de “bondades” de los herbicidas utilizados con los cultivos RR es interminable. Sin embargo a las autoridades sanitarias parece no importarle. Los estudios toxicológicos sobre el glifosato requeridos oficialmente en EE.UU. para su registro y aprobación han sido asociados con prácticas fraudulentas. Esto tampoco parece importarle a la autoridad sanitaria ¿Por qué será?
M.S.
Programa del 17 de mayo de 2007

MEGAEXTINCIÓN: CON LA VENDA EN LOS OJOS

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Biodiversidad, la Convención para la Diversidad Biológica de la ONU alertó que cada día se pierden 150 especies animales, lo que se considera la mayor ola de extinciones desde que desaparecieron los dinosaurios, afirmando además que no existe ninguna duda de que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad son "dos caras de la misma moneda" y que son consecuencias de la actividad humana.

En este marco, 1.300 científicos de 95 países elaboraron un dossier titulado "Evaluación de los Ecosistemas del Milenio" en el que demuestran que la degradación progresiva de dos terceras partes de los ecosistemas puede tener consecuencias desastrosas para la humanidad en los próximos 50 años. El informe da cuenta de que cada hora, tres especies desaparecen; cada día, más de 150 especies se pierden, es decir que cada año se extinguen 55.000 especies.

Lamentablemente no nos equivocamos cuando hace algo más de un año se cerraba en Curitiba la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica de la ONU y dijimos que fue un fiasco. Nada se ha logrado a fin de detener la destrucción de especies y hábitat. Por el contrario, esta se ha agravado. La Cumbre de Curitiba se planteó como objetivo frenar la pérdida de la biodiversidad antes de 2010, pero lamentablemente la lista de especies animales amenazadas se incrementa a un ritmo superior a las 8000 por año.

Nuestros oyentes saben que lo venimos diciendo recurrentemente, vivimos la peor extinción de especies desde que hace 65 millones de años un asteroide impactó cerca de la península de Yucatán y acabó con la mitad de todas las especies y, entre ellas, a los dinosaurios. Hoy la culpa no es de ningún agente cósmico sino de la acción humana y su sistema socioeconómico basado en la depredación de los recursos naturales.

En promedio, durante los últimos 500 millones de años, la extinción llamada “de fondo” ha sido de una especie cada 5 años, el hombre tecnológico ha multiplicado esta tasa 275000 veces. Ya en 1996 la tasa de extinción oscilaba entre 1000 y 10000 veces las cifras globales prehumanas. Hemos reducido a menos del 10% de los niveles prehumanos 25 zonas biológicas críticas de nuestro planeta. El homo sapiens lleva alrededor de 130.000 años devastando el suelo que pisa y harían falta 25 millones de años para que el proceso natural de evolución rectificara esa devastación de la biodiversidad desencadenada en los últimos milenios.

Los cambios introducidos por el hombre en la biosfera no tienen precedentes: matanzas, trastornos de los ciclos biogeoquímicos, acelerado cambio climático, erosión generalizada de suelos, desertificación extensiva y dispersión incontrolada de toxinas sintéticas y OGM.

Como muestra basta un botón: en muchos países se asiste impotente a la misteriosa desaparición de millones de abejas de sus colonias, un fenómeno que podría tener un efecto devastador en el conjunto de la agricultura mundial. Los pesticidas, los transgénicos y las sequías inducidas por el cambio climático están acabando con los insectos más importantes en la cadena alimenticia humana.

En los EE.UU., entre 30 y 90 % de las colonias de abejas han desaparecido en diferentes estados, apicultores de España, Francia, Bélgica y Alemania han registrado claramente este fenómeno, en Suiza, Polonia, Grecia, Italia y España también se han dado casos de abejas que no regresan a sus panales y en Inglaterra, en muchos lugares, se han perdido el 75% de los panales.

La importancia de las abejas no reside en la producción de miel sino en la polinización y en la renovación vegetal, pues el 80% de la polinización de las plantas que necesitan de insectos para poder fecundar sus flores los realizan las abejas y si no fuera por las abejas, la desertización de los ecosistemas sería casi total. La India y China no escapan al colapso. Si extinguimos las abejas nosotros las seguiremos en su vía crucis.

En un artículo de agosto del 2000 titulado “El país que nadie ama” el periodista Julio Nudler hacía alusión al síndrome porque ciertamente La Argentina, convertida en gran experimento transgénico, comenzaba a experimentar el problema: “la masiva aplicación de insecticidas y herbicidas produce efectos como la extinción de las abejas” decía Nudler haciéndose eco de las denuncias del Grupo de Reflexión Rural.

El tema puede parecerle trivial a algún “caído del catre”, sin embargo es muchísimo más grave que lo que una lectura apresurada podrìa suponer. Es simplemente la punta del iceberg del mayor ecocidio de la historia del Planeta. Ya es hora de darnos cuenta de dos cosas: que no hay tiempo que perder y que de esta masiva extinción de especies no saldremos indemnes…
M.S.
Programa del 24 de mayo de 2007

YACIRETÁ: ¿MONUMENTO NACIONAL A LA IMPUNIDAD?

Unos galpones en desuso de la estación terminal de Federico Lacroze están sirviendo de techo a las familias argentinas y paraguayas que viajaron desde el alto Paraná en representación de la Asamblea Binacional de Afectados por la Represa Yacyretá en Defensa del Medio Ambiente y los Derechos Humanos, conformada por argentinos y paraguayos. De la Asamblea participan varias asociaciones civiles, principalmente de Ituzaingó -Corrientes-, de Posadas -Misiones- y de varias localidades de Paraguay. Desde febrero que vienen manifestándose todos los martes desde las 10 de la mañana en la plaza Lavalle para exigir justicia.

El embalse de más de 100.000 hectáreas inundadas terminó con economía y los modos de vida de miles de afectados: pescadores comerciales y de subsistencia, fabricantes artesanales de ladrillos y tejas, recolectores de juncos para techar quinchos, lavanderas, dueños de pequeños astilleros, agricultores, tanto de la margen paraguaya como de la argentina. Bajo las aguas represadas de Yaciretá fueron sepultadas sus historias y culturas pero, como si fuera poco, su impacto ambiental es descomunal.

El tratado que dio origen a Yacyretá fue firmado en 1973 por dos verdaderos “demócratas”: Juan Domingo Perón y Alfredo Stroessner. En 1983 se comenzó a construir este paredón de casi 70 Km. cuyo presupuesto era de 1500 millones de dólares y lleva gastados casi 13000 millones. Para cuando comenzó a funcionar, en 1994, ya había barrido de la isla homónima a 60 familias de la comunidad mbya guaraní Pindó. Curiosamente, esta comunidad se ha reasentado e donde serán nuevamente desplazados cuando la cota 76 se termine de subir al valor 83 y el embalse cubra 60.000 hectáreas más.
Para entonces la pareja real, quizá ya con Cristina empuñando el cetro, haya cumplido con su promesa al súper millonario mexicano Carlos Slim (dueño de CTI, Telmex y Nextel), quien se haría cargo de un negocio de 230 millones de verdes al año. Ahora se justifica el despilfarro del tour mexicano de la primera dama a fines de abril que tuvo como objetivo central reunirse com Slim y oler de cerca su fortuna estimada en 53.000 millones de dólares por la revista Forbes.

Quienes resisten en los galpones del ex-ferrocarril Urquiza representan a 1200 familias (algunas de la comunidad aborigen mbya guaraní) que han perdido todo por Yaciretá. Sin embargo los afectados superan los cien mil. Pocos fueron relocalizados en viviendas pagadas por el Ente Binacional, muchos fueron desplazados por topadoras sin indemnización alguna y a punta de pistola por los parapoliciales, particularmente paraguayos.

Algunos años antes de comenzar a producir energía eléctrica, la devastación ambiental ya era evidente: aumento de la deforestación, acumulación de sustancias tóxicas, sobresaturación de gases que ha causado alta mortandad de peces, problemas de falta de agua en las napas freáticas porque el escurrimiento en el subsuelo es impedido por el muro de cemento, decenas de islas enteras que han quedado bajo las aguas con todos sus ecosistemas perdidos (albergaban a más de 300 especies de aves, 90 de mamíferos y 100 de anfibios y reptiles). La represa también alteró las condiciones de pesca aguas abajo y multiplicó las enfermedades. Los cambios repentinos de caudal en la central producen fuerte erosión en las márgenes del río. Hay varias especies de peces migratorios en el Río Paraná que han sido perjudicadas por el proyecto ya que no pueden sortear los sistemas de transferencia de la represa.

Con el aumento a cota 83 los impactos sociales y ambientales se cuadruplicarán. Sólo a modo de ejemplo: al aumentar el nivel del embalse, la renovación de las aguas se reduce drásticamente concentrando los tóxicos provenientes de las descargas cloacales e industriales (particularmente las papeleras) y del percolado de agroquímicos de las áreas rurales y peri-urbanas.

Yaciretà es una bomba de tiempo pero a nadie parece importarle. Ni al Ejecutivo ni a la Corte Suprema que sigue haciéndose la distraída frente al sufrimiento de miles de familias que ya no esperan tan siquiera un poco de justicia, más bien diríamos un poco de misericordia…
M.S.
Programa del 31 de mayo de 2007

5 MINUTOS PARA LAS DOCE

El martes 29 de mayo, en la península de Kamchatka, Rusia probó su nuevo misil RS-24, uno de los cohetes balísticos más potentes del mundo, diseñado para evadir cualquier sistema de defensa antimisiles. El misil es capaz de ir armado con hasta 10 cabezas explosivas. Los presidentes de EEUU y Rusia, George Bush y Vladimir Putin se enfrentaron por el proyecto estadounidense de extender su sistema de defensa misilístico a Europa del Este y por la independencia de Kosovo.

A mediados de mayo la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, había insistido en que el "escudo" sólo pretende ser una herramienta defensiva ante un posible ataque de "naciones hostiles" como Corea del Norte o Irán. George Bush aseguró que la Guerra Fría “terminó” y que su meta es “terminar con la tiranía en el mundo”. Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, amenazó con apuntar sus armas hacia Europa si EEUU no da marcha atrás con su proyecto de instalar un escudo antimisiles en Europa del Este.
“Si el potencial nuclear estadounidense se extiende en el territorio europeo, tendremos que tener nuevos blancos en Europa”, dijo Putin. Las amenazas del líder ruso se produjeron poco antes del inicio de la cumbre del Grupo de los Ocho, que comenzó ayer en Alemania.

El análisis del estado actual del conflicto con Irán demuestra que el mundo se encuentra frente la posibilidad concreta de una nueva guerra que puede comenzar dentro de pocos tiempo. Un ataque nuclear de los EE.UU. sobre Irán parece cada vez más inminente con el enorme riesgo de que dicho conflicto se extienda enfrentando primero a Tel Aviv con Teherán y que se prolongue como un reguero de pólvora hacia el oeste.

Los EE.UU. y sus aliados comenzaron hace tiempo la preparación psicológica de la opinión pública mundial ante la posibilidad de usar las armas nucleares tácticas para resolver la cuestión iraní con la excusa de su avance en el área de la tecnología nuclear. Los EE.UU. devastaron Irak y dejaron un saldo de cientos de miles de muertos, de manera que no les temblará el pulso para hacer lo propio con Irán a la hora de imponer su sistema económico a escala global.

El capitalismo sólo sabe de redoblar la apuesta. Nos preguntamos cómo se podría detener esta escalada…Tal masacre sólo puede ser detenida por una movilización también a escala global como la que hoy están protagonizando las organizaciones sociales en derredor de la cumbre del G8.

Pero, queremos enfocar en un punto inusualmente analizado: existe una historia no contada que es la de cómo la industria armamentista mata aún en “tiempos de paz”.

El gasto mundial en armamento militar creció un 34 por ciento en la última década superando cómodamente el millón de millón de dólares (3100 millones de dólares por día). Estados Unidos es el responsable de casi la mitad del gasto mundial en armas (unos 500.000 millones). Esta tasa promedio del 3% de aumento anual del gasto militar se sigue incrementando.

Cada dólar gastado en armas es un símbolo del oprobio. Sólo a modo de ejemplo: 6.000 millones de dólares al año es el costo para dar educación primaria y secundaria a todos los niños de los países en desarrollo. Harían falta 3.000 millones para reforestar los bosques perdidos y 30.000 millones para suministrar agua limpia a todos.

Pocas veces se ha hablado del efecto devastador que para los ecosistemas han tenido las campañas bélicas: El Departamento de Defensa de los EE.UU. genera 500.000 toneladas de residuos tóxicos cada año, más que las cinco mayores empresas químicas del mundo. La extracción de uranio para producir armas envenena grandes superficies de terreno y aguas subterráneas.

Para el desarrollo de sus armas las potencias definen zonas nacionales de sacrificio que son literalmente esterilizadas y convertidas en inhabitables por miles de años. Las pruebas nucleares en Siberia, en los atolones del Pacífico o en California, Nevada y Utah han producido millones de muertes por radiación y daños genéticos. El lago Baikal fue envenenado por el complejo de fábricas militares rusas. De toda la degradación medioambiental del mundo, una cuarta parte se debe a las actividades militares.

En enero, los expertos del Boletín de Científicos Atómicos, que vienen haciendo campaña en favor del desarme nuclear y analizan el peligro de la civilización mundial, adelantaron las manecillas del llamado "Reloj del Fin del Mundo" porque, se justificaron, “el impacto colectivo de la humanidad en la biosfera, el clima y los océanos no tiene precedentes".

La carrera armamentista goza de buena salud, la misma que le falta al planeta y a la mayoría de la humanidad. La preparación para la guerra es una de las actividades más devastadoras para el medio ambiente. De manera que, por estas horas y ya probado el RS-24, los expertos deberían volver ajustar la hora de esta cuenta regresiva…
M.S.

Programa del 7 de junio de 2007